sábado, 10 de agosto de 2013

Un juramento


Maraton
Capitulo 2

-Holly esa "pandilla de traficantes y no se qué mas" te adora, y no serían lo mismo sin ti. Sabes que aun que no conozcas todo, porque no desearias conocerlo, les necesitas y les quieres. Y eso- dijo remarcando el "eso"- es lo importante.

No levante la cabeza, ni tenía pensado hacerlo.

-Mira, se que no soy nadie en tu vida pero... que te parece si te invito a comer algo y hablamos.

Sorbi y me revolví en la silla; levante la cara y asentí mientras mi secaba los ojos con las mangas de mi jersey.
Recogí mis cosas y cuando salimos de la bibliotecaria por poco no saltaba de alegría. Sería sosa...
Niall entrelazó sus dedos con los mios y me sonrió.

-¿Mejor?- murmuró haciendo una mueca.
-Eso se intenta...
Esbocé una leve sonrisa; totalmente sincera.

Niall me condujo hasta un pequeño restaurante cercano y mientras me sujetaba la puerta me susurró al oido, que aquel sitio tenía la mejor comida y que era su pequeñ secreto.

Aquel detalle me hizo ensanchar la sonrisa algunos milímetros.
Pues no tenía un hueco en mi vida, pero yo en la sulla tampoco. Y precisamente era aquello lo que lo hacía emocionante.
La expectación que creaba no saber quienes eramos, no vernos mas que las fachadas  y a la vez todo lo demás, senturnos tan lejanos...; y en realidad estar conectados por unas amistades realmente cercanas.

Pedimos un par de platos-bueno mas bien el pidio por los dos mientras yo miraba confusa aquella carta sin pies ni cabeza- y mientras los esperábamos, no se le ocurrió sacar mejor tema de conversación que aquellas cosas "poco bonitas" e innombrables.

-No puedo decir lo que es porque he pronunciado un juramento, pero son peligrosas, sucias, y realmente despiadadas. No tienen sentido alguno pero... es nuestra vida. No podemos evitarlo.

Por sus palabras lo primero que se me venía a la cabeza era que les obligaban, que no querían pero no podían evitarlo.
Y mi teoría estaba respaldada por sus aspectos, formas de ser y de como me trataban. No eran para nada lo que ellos querían aparentar ser.
-¿Os obligan?
-No.
-Entonces teneis elección.
-Holly no nos obligan ni fisica ni mentalmente es... algo mas complicado.
-¡Y el señorito puede explicar el "mas complicado" o tambien hay un juramento!-grite intentando no llamar demasiado la atención.

-Es una herencia. Y no, no hay otro juramento; pero yo no soy la persona que devería contarte esto. Y lo sabes.

Un hermano perdido


Maraton
Capitulo 3
Al día siguiente, cuando me desperté me hice una promesa:
No volvería a hacercarme a los chicos, hasta que me hubiese aclarado en cuanto a sentimientos y ellos estubiesen dispuestos a cobtarme la verdad.
Asi, fui a clase, hice el examen, y cumpli todas las espectativas (hay que decir que no muy elevadas) del profesorado.
Salvo por Harry, daba la sensación de que Zayn y Louis se habían enterado de mi silenciosa promesa, pues no intentaron acercarse a mi en todo el día.
A harry le evité con la excusa de haber quedado con alguien. Pero como él me observava de cerca y yo no había quedado con nadie; al ver en el patio a Ginger sin su corrillo de amigas fui directa a por ella.
-Hola Ginger.-la sonreí.
-Hola...Holly.-me miró sorprendida- ¿Asi que te has pensado lo de hablar no?
-Si; supongo. Aun que prefiero que me hables tu; no estoy muy de humor.
-Todo un placer...-dijo arrastrandome a un banco.
Miré hacia atrás y ví como Harry entrecerraba los ojos y hacía una mueca al ver con quien estaba; luego se dió media vuelta y se fué.
Y ese fue el momento en el que comencé a respirar con normalidad y reparé en las palabras de Ginger.
-Tenía un hermano. Bueno hermanastro, pues nuestros padres eran diferentes. Recuerdo que le adoraba, eramos totalmente inseparables. Pero un día, cuando volví del colegió encontré a mi madre en el suelo, con un charco de sangre al rededor suyo. No tube mas tiempo del que tarde en salir corriendo de vuelta al colegio y resollar ante el director lo que había visto.
Llamaron a la policia, que tras ir a mi casa y reconocer la escena vinieron en mi busca. Me acabaron buscando un nuevo hogar cuando mi padre desapareció, siendo presunto asesino y con el mi "hermano".
Ya apenas les recuerdo, pero les sigo echando de menos como el primer día.
Llevo aquí mas de once años, pero nunca acabará siendo mi hogar. Y menos despues de los insultos y peleas en las que me metia por defender el honor de un muerto y... supongo que el mio propio.
Despues de oir lo que me había contado Ginger, me dí cuenta de que había sido una conpleta ilusa y egoista pensando que era mejor que ella y que era la única con problemas en el mundo.
-Lo siento tantísimo Ginger...-la abrecé de lado y noté como derramaba pequeñas gotas en mi hombro.
-Él-su hermano- tenía un par de años más que yo. No se si estará muerto pero sigo teniendo la sensación de que volverá por mi; y de que cada vez esta mas cerca.
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Bueno, espero que os hayan gustado los tres capitulos tanto como a mi escribirlos. Se que son un tanto deprimentes, pero necesarios... Comentar con lo que os ha parecido plss :) 
Espero que las visitas aigan subiendo y que si os gusta como va quedando la historia no dudeis en pasarla.
Dios si que soy pesada, ya os dejo.
Os quierooo xx

viernes, 9 de agosto de 2013

Arañando las paredes

Maraton
Capitulo 1

-Claro que estoy a salvo.-espeté.- ¿Pero tu no estoy tan segura? Yo tambien he escuchado hablar y... no sonaba bastante bien.- sin pretenderlo,  o no del todo, estaba siendo una tirana. Y él había sido completamente amable y..¿dulce?
No sabría definirlo.

-Pero lo mío no es lo mismo. Tengo compromisos con gente peligrosa, y amigos que tambien lo son. Asi que no estar a salvo es mas bien una forma de vida que un estado.- contesto sin apenas respirar y sonriendo.

Y aun asi no resultaba exasperante.
-Y...-dudé unos segundos antes de que mi incontinencia decidiese por mi- ¿qué clase de compromisos teneis tus "amigos" y tu?

-Digamos que algo no demasiado bonito, y trapicheos con... lo evidente.
No comprendía como era capaz de soltar una frase como aquella y seguir tan tranquilo. Aun que claro, a mi ya me sucedía algo similar; pues llegabas a un punto en el que todo adquiría monotonía y normalidad. Ya no podías juzgarlo, ni si quiera expresar ciertos sentimientos sobre ellos.

-¿No demasiado bonitos? ¡Pero que coño haceis!- Niall solto una carcajada y sacudió la cabeza.

La bibliotecaría, que estaba colocando unos libros a cuatro estanterias de distancia me dirigió una torba mirada, sentenciándome.

-Holly, no es que no me gusten tus interrogatorios pero... No estoy para eso. ¿Me prometes que estas bien?

Me calle y le observé impasiva; analizando cada detalle de su cara, sus gesto y lo que salía de su boca.

No se si pasó medio, uno o veinte minutos hasta que cobtesté; pero por su reacción era evidente que no era lo que se esperaba.
-¡Joder pues claro que no estoy bien! ¿Pero eso a quien le importa? Llevo mas de un maldito mes aquí, finjiendo que todo va de maravilla; con una panda de traficantes y no se qué mas... porque en realidad no se ni quienes son, ni que hacen,... absolutamente nada. Y de lo único que soy capaz de preocuparme es que apesar de todo les quiero. ¡Soy una conpleta imbecil! - deje caer la cabeza sobre los libros, e hice todo lo posible por contener las lágrimas.

Ultimamente no hacia mas que llorar, huir y hacerme daño a mi misma y a los demás. Y no sabía como podía cargar con ello, como si viviese sin sentimiento alguno; y en el fondo morirne a grandes zancadas. Arrancando a yiras mi ser y luchando de escapar de aquella carcel en la que me había convertido.

sábado, 3 de agosto de 2013

Un rubio en apuros

-Ni en tus sueños Malik.- aquello era la gota que colmaba el vaso.
Si era tan egocentrico como para estar seguro de que caería a sus pies se equivocava. Y de que manera.
Le empuje y me liberé de él; siguiendo mi camino como si tal cosa, pero en el fondo realmente alarmada y... confundida.
Ya si que dudaba de poder estudiar tranquila, y con lo poco que podia haber estudiado los días anteriores no me sorprendería suspender, otra vez más en mi larga lista de los últimos años.


Al llegar a casa no me encontré con  nadie, lo que significaba que mi padre seguía desaparecido. Fui a mi cuarto dispuesta a quedarme allí estudiando; pero nada más entrar mi mirada se fijó en el abre cartas y de allí no pasé. Me obligué a salir de allí e ir a la biblioteca, donde abría gente y no objetos con los que autolesionarme.

Tardé cerca de un cuarto de hora en llegar a la biblioteca. Llegué habalndo por teléfono con Harry que insistía en que no devería estar sola y que aquello no merecía la pena; así que la bibliotecaría me dirijió una dura mirada y me dijo que acabase si no quería acabar fuera de ese lugar. 
Accedí, pues así me libraba de seguir peleándome con Harry.

Fuí hasta la zona más desierta, alejada de los ventanales principales y esparcí los libros y cuadernos por la mesa.
Pasé la primera hora estudíando sin ningún problema, pero pasada esa primera hora de tranquilidad se sentó alguien en mi misma mesa.
Levanté lavista automaticamente molesta. Había sido un chico rubio de ojos azules y cara risueña que me miraba alegre.
-Hola, ¿Holly  no?
Asentí. Esta conversación me resultaba escalofriantemente familiar.
-Yo soy Niall. ¿Oye estas bien? Es que mis amigos llevan una temporada hablandome de ti... y bueno quería conocerte en persona. Además estaba con... Harry y no ha parecido que estuvieses a salvo. - termino su discurso con una sonrisa.

Mi mente se había perdido, solo repetía una y otra vez su nombre; Niall. Era el del que los chicos había hablado el primer día era él el que estaba metio en un buen lío y era a él al que la novia le salvaría de todo la mierda que tenía encima. Y aun así el chico estaba completamente despreocupado, alegre y parecía una de las personas más amables que había conocido.