domingo, 8 de septiembre de 2013

Un cambio.

Llevaba mas de un mes sin ver a Harry, Louis y Niall. Pero lo peor de todo; llevaba mas de un mes sin sentir sus labios sobre los míos, sus manos en mi cintura y sin su olor que me inundaba y no me abandonaba hasta dias después.
Le echaba tanto de menos que si no fuese por Ginger ya estaría de vuelta en sus brazos.

Durante este tiempo había ido abriendome poco a poco a Ginger y había acabado contandole toda mi historia con Zayn. Muchas veces me había tentado a contarle mi verdadera historia, la anterior, la que no le contaba a nadie y no pensaba hacerlo en mucho tiempo.
Pero...¿Debería? ¿Sería lo correcto contarselo y abrirle mi corazón? ¿A caso es verdaderamente fiable? Mas allá de... lo simple.

Se sentó en la mesa que había junto a mi ignorándome por completo. Para él era como si yo nunca hubiese existido, y aquello me mataba por dentro por mucho que intentase negarlo.
Le mire. Le mire como no lo había hecho nunca; viendo como era en realidad y sin juzgarlo por lo que hacía o decía. Mordió la tapa del boli y yo me quedé embobada contemplando como jugaba con el boli con su lengua y sus dientes. Envidiaba a aquel boli mas de lo que lo había hecho con cualquier persona antes.
Estaba completamente concentrado o por lo menos lo aparentaba; sonrió ligeramnete y todo mi estómago se revolvió.
Era condenadamente sexy.

Cuando el timbre sonó me libré de mi conplaciente condena y las vistas que acarreaban.
Salí del instituto y me reuní con Ginger en la entrada.
-¿Vamos?- pregunté mientras la saludaba.
-Claro.¡Lo estoy deseando! -me sonrió nerviosa.
-Pues vamos.-la cogí del brazo y comenzamos a caminar hacia el centro comercial que había a unas calles.

Teníamos toda una tarde de tiendas planeadas tras unas hamburguesas.
Ginger se había ofrecido a hacerme un "cambio de imagen", pues decía que era demasiado sexy para perder mi tiempo con esas camisetas amplias y los colores oscuros. Yo me había estado negando hasta que me convencí de que aquello haría que Zayn me dirigiese una misera mirada y me haría escalarar un poco en mi oscuro pozo de tristeza.
Así aprovecharíamos para mirar los vestidos para el baile de navidad que cada vez estaba mas cerca.

-Mira este jersey, es genial.-exclamo Ginger desde el otro extremo de la tienda al tiempo que recibía un mensaje.

Liam
25/9/2013
Holly! Donde estas metida?? Necesito verte y por lo que me dijiste el otro día tu a mi tambien.
Cuando puedas llamame.
Te quiere,
Lee.

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Ya se que este capitulo es un poco mas aburrido, pero a partir de ahora se va a poner mas interesante :)
Espero que os haya gustado comenteis muchomuchomucho y que paseis la nove a quien os apetezca.
xx

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Mi fin.

¡Hola, holaaa! Ya se que tarde mucho en escribirlo, pero la verdad es que no estaba inspirada y tenia de todo menos ganas. Ya se que el capitulo en un poco penoso pero... es lo que hay.
Espero que os guste y que comenteis. Os quiero.
PD: queria dedicar este capitulo, aun que no es lo que suelo hacer pero buano.
Es para una instapesada que peta la tl de canciones y que se va a cruzar a los chicos seguro.
Y a cierta fan de jude que me a hecho temer seriamente por mi vida.
Xx ya me callo.

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Al salir de clase por la tarde tras asegurarme de que los chicos se habian ido camine lo mas lentamente que pude hasta arrastrarme a mi casa.

Me tiré en la cama y deseé que todo esto se acabase de una maldita vez; pero supongo que no era posible.
Mi telefono comenzó a sonar. Descolgue y estube un par de minutos hablando con Ginger, que me quería invitar a una fiesta en casa de una amiga.
Al principio trate de escabullirme, pero parecía que esa chica no aceptaba un no por respuesta, por lo que acabe aceptando.

Me levante sin ganas y fui hasta mi armario.

-Y yo que me pongo ahora...-suspiré mientras sacaba un vestido de algodon negro que me llegaba por encima de las rodillas con encajes y escote en pico y unos tacones negros a juego -puede servir.

Me fui al baño y a los veinte minutos sali vestida, peinada y maquillada.
Como todavia era pronto me sente en los escalones de la entrada a esperar a Ginger.

Dos horas mas tarde

Me estremeci al notar sus labios recorrer mi cuello.
-No, no puedo.
-¿Que pasa Holly?
-No te conozco.

Me miró sonriente mientras me acariciaba la mejilla.

-Cariño, por eso precisamente es por lo que podemos.
-¿Que?
-Si nos conociesemos mañana nos tendriamos que preocupar de lo que va a pasar hoy.
-Daniel hoy no va a pasar nada.-le susurre mordazmente al oido.

Ginger me habia presentado a Daniel como una gran persona y uno de sus mejores amigos. Era mas bien un borracho y un maniaco sexual, o puede que solo bajo efectos del alchol. Pero no pensaba quedarme a comprobarlo.

Le deje atrás junto a la pista de baile y salí al jardin trasero a que me diese un poco el aire.

-¿Estas bien?- dijo un chico junto a mi.

-Todo lo bien que se puede estar cuando no se sabe nada.
No se porque dije aquello, pero tampoco me arrepentía.
-No todo es lo que parece, pero tampoco se puede dudar de quien se quiere porque no este preparado para hablar.-me sonrio comprensivo.

-Suenas muy inteligente.
-¿Puede que lo sea no?

Me trague un sonrisa y asenti. Sin duda aquel chico era listo, por eso deberia alejarse antes de que callese en mi pozo sin fondo.
Ya daba por hecho que yo si me dejaba le arrastraría sin dudas algunas.
Sería mi nuevo rayo de esperanza.
-Soy Liam.-me tendio la mano.

No llegue a cojersela, porque no llegue a contestar. Simplemente huí de lo único bueno que había visto desde que deje a Zayn.

Me arrepenti, mucho, pero no me dejaria caer en el plazer.

Algunas tenian el complejo de salvar el mundo. El mío era destruirlo mientras intentaba apartar los escombros y sobrevivir.

sábado, 10 de agosto de 2013

Un juramento


Maraton
Capitulo 2

-Holly esa "pandilla de traficantes y no se qué mas" te adora, y no serían lo mismo sin ti. Sabes que aun que no conozcas todo, porque no desearias conocerlo, les necesitas y les quieres. Y eso- dijo remarcando el "eso"- es lo importante.

No levante la cabeza, ni tenía pensado hacerlo.

-Mira, se que no soy nadie en tu vida pero... que te parece si te invito a comer algo y hablamos.

Sorbi y me revolví en la silla; levante la cara y asentí mientras mi secaba los ojos con las mangas de mi jersey.
Recogí mis cosas y cuando salimos de la bibliotecaria por poco no saltaba de alegría. Sería sosa...
Niall entrelazó sus dedos con los mios y me sonrió.

-¿Mejor?- murmuró haciendo una mueca.
-Eso se intenta...
Esbocé una leve sonrisa; totalmente sincera.

Niall me condujo hasta un pequeño restaurante cercano y mientras me sujetaba la puerta me susurró al oido, que aquel sitio tenía la mejor comida y que era su pequeñ secreto.

Aquel detalle me hizo ensanchar la sonrisa algunos milímetros.
Pues no tenía un hueco en mi vida, pero yo en la sulla tampoco. Y precisamente era aquello lo que lo hacía emocionante.
La expectación que creaba no saber quienes eramos, no vernos mas que las fachadas  y a la vez todo lo demás, senturnos tan lejanos...; y en realidad estar conectados por unas amistades realmente cercanas.

Pedimos un par de platos-bueno mas bien el pidio por los dos mientras yo miraba confusa aquella carta sin pies ni cabeza- y mientras los esperábamos, no se le ocurrió sacar mejor tema de conversación que aquellas cosas "poco bonitas" e innombrables.

-No puedo decir lo que es porque he pronunciado un juramento, pero son peligrosas, sucias, y realmente despiadadas. No tienen sentido alguno pero... es nuestra vida. No podemos evitarlo.

Por sus palabras lo primero que se me venía a la cabeza era que les obligaban, que no querían pero no podían evitarlo.
Y mi teoría estaba respaldada por sus aspectos, formas de ser y de como me trataban. No eran para nada lo que ellos querían aparentar ser.
-¿Os obligan?
-No.
-Entonces teneis elección.
-Holly no nos obligan ni fisica ni mentalmente es... algo mas complicado.
-¡Y el señorito puede explicar el "mas complicado" o tambien hay un juramento!-grite intentando no llamar demasiado la atención.

-Es una herencia. Y no, no hay otro juramento; pero yo no soy la persona que devería contarte esto. Y lo sabes.

Un hermano perdido


Maraton
Capitulo 3
Al día siguiente, cuando me desperté me hice una promesa:
No volvería a hacercarme a los chicos, hasta que me hubiese aclarado en cuanto a sentimientos y ellos estubiesen dispuestos a cobtarme la verdad.
Asi, fui a clase, hice el examen, y cumpli todas las espectativas (hay que decir que no muy elevadas) del profesorado.
Salvo por Harry, daba la sensación de que Zayn y Louis se habían enterado de mi silenciosa promesa, pues no intentaron acercarse a mi en todo el día.
A harry le evité con la excusa de haber quedado con alguien. Pero como él me observava de cerca y yo no había quedado con nadie; al ver en el patio a Ginger sin su corrillo de amigas fui directa a por ella.
-Hola Ginger.-la sonreí.
-Hola...Holly.-me miró sorprendida- ¿Asi que te has pensado lo de hablar no?
-Si; supongo. Aun que prefiero que me hables tu; no estoy muy de humor.
-Todo un placer...-dijo arrastrandome a un banco.
Miré hacia atrás y ví como Harry entrecerraba los ojos y hacía una mueca al ver con quien estaba; luego se dió media vuelta y se fué.
Y ese fue el momento en el que comencé a respirar con normalidad y reparé en las palabras de Ginger.
-Tenía un hermano. Bueno hermanastro, pues nuestros padres eran diferentes. Recuerdo que le adoraba, eramos totalmente inseparables. Pero un día, cuando volví del colegió encontré a mi madre en el suelo, con un charco de sangre al rededor suyo. No tube mas tiempo del que tarde en salir corriendo de vuelta al colegio y resollar ante el director lo que había visto.
Llamaron a la policia, que tras ir a mi casa y reconocer la escena vinieron en mi busca. Me acabaron buscando un nuevo hogar cuando mi padre desapareció, siendo presunto asesino y con el mi "hermano".
Ya apenas les recuerdo, pero les sigo echando de menos como el primer día.
Llevo aquí mas de once años, pero nunca acabará siendo mi hogar. Y menos despues de los insultos y peleas en las que me metia por defender el honor de un muerto y... supongo que el mio propio.
Despues de oir lo que me había contado Ginger, me dí cuenta de que había sido una conpleta ilusa y egoista pensando que era mejor que ella y que era la única con problemas en el mundo.
-Lo siento tantísimo Ginger...-la abrecé de lado y noté como derramaba pequeñas gotas en mi hombro.
-Él-su hermano- tenía un par de años más que yo. No se si estará muerto pero sigo teniendo la sensación de que volverá por mi; y de que cada vez esta mas cerca.
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Bueno, espero que os hayan gustado los tres capitulos tanto como a mi escribirlos. Se que son un tanto deprimentes, pero necesarios... Comentar con lo que os ha parecido plss :) 
Espero que las visitas aigan subiendo y que si os gusta como va quedando la historia no dudeis en pasarla.
Dios si que soy pesada, ya os dejo.
Os quierooo xx

viernes, 9 de agosto de 2013

Arañando las paredes

Maraton
Capitulo 1

-Claro que estoy a salvo.-espeté.- ¿Pero tu no estoy tan segura? Yo tambien he escuchado hablar y... no sonaba bastante bien.- sin pretenderlo,  o no del todo, estaba siendo una tirana. Y él había sido completamente amable y..¿dulce?
No sabría definirlo.

-Pero lo mío no es lo mismo. Tengo compromisos con gente peligrosa, y amigos que tambien lo son. Asi que no estar a salvo es mas bien una forma de vida que un estado.- contesto sin apenas respirar y sonriendo.

Y aun asi no resultaba exasperante.
-Y...-dudé unos segundos antes de que mi incontinencia decidiese por mi- ¿qué clase de compromisos teneis tus "amigos" y tu?

-Digamos que algo no demasiado bonito, y trapicheos con... lo evidente.
No comprendía como era capaz de soltar una frase como aquella y seguir tan tranquilo. Aun que claro, a mi ya me sucedía algo similar; pues llegabas a un punto en el que todo adquiría monotonía y normalidad. Ya no podías juzgarlo, ni si quiera expresar ciertos sentimientos sobre ellos.

-¿No demasiado bonitos? ¡Pero que coño haceis!- Niall solto una carcajada y sacudió la cabeza.

La bibliotecaría, que estaba colocando unos libros a cuatro estanterias de distancia me dirigió una torba mirada, sentenciándome.

-Holly, no es que no me gusten tus interrogatorios pero... No estoy para eso. ¿Me prometes que estas bien?

Me calle y le observé impasiva; analizando cada detalle de su cara, sus gesto y lo que salía de su boca.

No se si pasó medio, uno o veinte minutos hasta que cobtesté; pero por su reacción era evidente que no era lo que se esperaba.
-¡Joder pues claro que no estoy bien! ¿Pero eso a quien le importa? Llevo mas de un maldito mes aquí, finjiendo que todo va de maravilla; con una panda de traficantes y no se qué mas... porque en realidad no se ni quienes son, ni que hacen,... absolutamente nada. Y de lo único que soy capaz de preocuparme es que apesar de todo les quiero. ¡Soy una conpleta imbecil! - deje caer la cabeza sobre los libros, e hice todo lo posible por contener las lágrimas.

Ultimamente no hacia mas que llorar, huir y hacerme daño a mi misma y a los demás. Y no sabía como podía cargar con ello, como si viviese sin sentimiento alguno; y en el fondo morirne a grandes zancadas. Arrancando a yiras mi ser y luchando de escapar de aquella carcel en la que me había convertido.

sábado, 3 de agosto de 2013

Un rubio en apuros

-Ni en tus sueños Malik.- aquello era la gota que colmaba el vaso.
Si era tan egocentrico como para estar seguro de que caería a sus pies se equivocava. Y de que manera.
Le empuje y me liberé de él; siguiendo mi camino como si tal cosa, pero en el fondo realmente alarmada y... confundida.
Ya si que dudaba de poder estudiar tranquila, y con lo poco que podia haber estudiado los días anteriores no me sorprendería suspender, otra vez más en mi larga lista de los últimos años.


Al llegar a casa no me encontré con  nadie, lo que significaba que mi padre seguía desaparecido. Fui a mi cuarto dispuesta a quedarme allí estudiando; pero nada más entrar mi mirada se fijó en el abre cartas y de allí no pasé. Me obligué a salir de allí e ir a la biblioteca, donde abría gente y no objetos con los que autolesionarme.

Tardé cerca de un cuarto de hora en llegar a la biblioteca. Llegué habalndo por teléfono con Harry que insistía en que no devería estar sola y que aquello no merecía la pena; así que la bibliotecaría me dirijió una dura mirada y me dijo que acabase si no quería acabar fuera de ese lugar. 
Accedí, pues así me libraba de seguir peleándome con Harry.

Fuí hasta la zona más desierta, alejada de los ventanales principales y esparcí los libros y cuadernos por la mesa.
Pasé la primera hora estudíando sin ningún problema, pero pasada esa primera hora de tranquilidad se sentó alguien en mi misma mesa.
Levanté lavista automaticamente molesta. Había sido un chico rubio de ojos azules y cara risueña que me miraba alegre.
-Hola, ¿Holly  no?
Asentí. Esta conversación me resultaba escalofriantemente familiar.
-Yo soy Niall. ¿Oye estas bien? Es que mis amigos llevan una temporada hablandome de ti... y bueno quería conocerte en persona. Además estaba con... Harry y no ha parecido que estuvieses a salvo. - termino su discurso con una sonrisa.

Mi mente se había perdido, solo repetía una y otra vez su nombre; Niall. Era el del que los chicos había hablado el primer día era él el que estaba metio en un buen lío y era a él al que la novia le salvaría de todo la mierda que tenía encima. Y aun así el chico estaba completamente despreocupado, alegre y parecía una de las personas más amables que había conocido.

miércoles, 31 de julio de 2013

Aqui y siémpre

Había estado toda la mañana evitando a Zayn mientras que él no paraba de buscar mi mirada y algo mas.
Yo me negaba a darselo asi que él no se conformó. Nunca se conformaba.
Cuando llegó el recreo intenté evitar la cafetería y cualquier sitio donde él puediese suponer que yo iría.
Cuando fui a salir del instituto pase junto al tipico grupo de chicas histéricas que se quedaron en silencio al verme pasar. Yo las miré, pense en hacerles algun gesto obsceno, pero me lo replantee y salí sin si quiera mirarlas.
Crucé la puerta abierta y recorrí un tramo de muro hasta apoyarme en la pared sin preocupación alguna.
Oí pasos que se acercaban y baje más la mirada pensando que era Zayn dispuesto a interrogarme. Pero me equivoqué; era un de las chicas de las del grupo que había dejado atrás.
-Hola...¿Estas bien?
Asentí sin levantar la cabeza.
Lachica tenía el pelo largo y oscuro con algunos mechones de colores. Sus rasgos eran delicados y risueños.
-Soy Ginger.- dijo alegre sin molestarle mi poco interes.-Quería decirte, que apesar de que todo el mundo piense mal de ti y de tus amigos y todos esos rollos de mierda; yo... te comprendo. Asi que si algún día necesitas hablar con alguien que no sea un chico, llamame.
Se dio la vuelta y se fue, tirando un pequeño papel ante mi con algo escrito.
Me negué a moverme siquiera hasta que la posibilidad de que la chica me viese no existiera.
Comprobe la puerta; despejado. Me agaché y recogí el  papel y deshice una doblez. Ginger había escrito su número de teléfono. Sería imbecil la niña...me caía bien.
Sonreí y me guarde el papel en el bolsillo.
Zayn no aparecio, y eso de cierta manera me molestó. Pero, ¿Qué se le podía hacer? Cuando sonó el tímbre volví a entrar al recinto y fuí casi corriendo a mis dos últimas clases.
Salí de fisica con la sensación de que Zayn había desaparecido, que no estba en la clase... a igual que sus miradas. Supuse que se habría ido con los chicos al descampado.
Casi era mejor así, pues podría intentar concentrarme esta tarde en el examen de mañana, en vez de pensar en él y en qué podríamos estar haciendo.
Iba caminando por la calle cuando una moto se paró a mi lado; no reparé en ella y seguí caminando. La moto me seguía lentamente.
Tapé mi cara con el pelo y no pude evitar sonreir al reconocer la moto negra que me había salvado de mi padre el otro día.
-Preciosa...¿Te llevo?- pregunto poniendo la voz grave.
Si buscaba una carcajada por mi parte, ya podría mejorar un poco más.
-No gracias.- dije como si no le hubiese reconocido.
-Bueno pues siento decirte que yo necesito que estes conmigo. Aqui y siempre.
Ahogue un gritito por lo poco inesperada que era aquella frase en nuestra situación.
Llegados a este punto no pude seguir ignorándole.
-Vete a tomar por culo.-murmuré.
Se paró en seco y yo con él.
-¿Qué?
-Que me dejes e paz. No me dijiste que te habían detenido, y tampoco te importó demasiado llevarme al sitio donde hacia apenas una hora te había pillado la policía. Eso es de ser un ¡Cabrón!.
Zayn se bajo de la moto ya claramente molesto.
-¿Crees que eso es ser un cabrón? Aya tu. Pero no creo que eso importe, no despues de lo que pasó.
Se acercó a mi y me terminó acorralando contra la pared.
Mi respiración era agitada y todo mi cuerpo me pedía a gritos que juntase nuestros labios de la forma más salvaje. No lo hice, retube esa necesidad en lo mas hondo de mi ser y me contube.
Él acercó sus labios a los míos, en lo mas cercano a un beso; y susurró:
-Sabes que vas a terminar callendo, sabes que me quieres. Y cuando ese día llegue yo estaré ahí.

domingo, 28 de julio de 2013

¿Harry o Zayn?


Dudaba de que el momento del que Zayn hablaba llegase, pero no pensaba ser yo la que lo fastidiase todo. No hoy.
Pasamos la noche hablando y paseando por el parque. Sobre las seis y media Zayn me llevo de vuelta y nos despedimos con un simple gesto de la mano deseando vernos en menos de dos horas.
Abrí la puerta de casa; todo estaba en silencio, pero se notaba que algo no iba bien. Subí las escaleras lo mas rápido que pude, pero tuve que frenarme en seco al encontrarme con mi padre tal y con le había dejado en el suelo aquella noche.
Mis impulsos me decían que me preocupase por él pero en vez de eso pase sobre él y fui directa a mi cuarto.
Me di una ducha rápida con agua fría para despejarme y me cambie de ropa; metí en la mochila los libros t escribí a Harry un mensaje:
¿Estas despierto?
Ahora si-
respondió al cabo de unos minutos.
¿Podemos vernos?

Claro, ven a mi casa. Estoy solo.
Seguido de ese mensaje me envió su dirección. 
Fue leer el mensaje y salir de casa directa a la suya, que no estaba demasiado lejos. Al bajar la escalera mi padre ya no estaba allí, pero apenas reparé en ello.
Salí corriendo por las solitarias calles de Bradford a esas horas cuando quise darme cuenta esta frente a la puerta pensando que decir o hacer. ¿De qué le iba a hablar? Y mas importante... ¿De quien? De mi padre, de mi madre, de Zayn y de mi o por el contrario de él y yo. No tenía la mas mínima idea, pero tenía que hacer algo.
Toqué el timbre y Harry me abrió todavía en pijama y con el pelo revuelto. Estaba realmente guapo recién levantado.
-Hola... siento haberte despertado.- dije compujida.
-Tranquila peque, tampoco es que haya dormido mucho esta noche.
Me hizo un gesto con la mano para que pasase y nos sentamos los dos en el sillón del salón.
-Por cierto,¿Que te pasaba?
-Pues... que esta noche estaba con mi novia en unas fiesta y ha habido una redada; hemos salido corriendo pero cogieron a Zayn.-se cayó para que yo lo asimilase lo que acababa de decir , pero no hice absolutamente nada.- volví por él, lo único que conseguí fue que me cogiesen a mi también.
Cuando te mande los mensajes hacia unos mimutos que mi novia habia conseguido sacarnos, y... bueno corto conmigo. 
-Lo siento mucho Harry . Pero…¿Cómo os saco tu novia?
-Digamos que viene de una “buena” familia y es un poco mas mayor. ¿Y qué te pasaba a ti?
¿Debería contarle que había estado con Zayn? Dios, esto era un lío. Por una vez en años que sentía y era por dos. Sabía que quería a Zayn desde que le Vi por primera vez, y de una forma totalmente salvaje y descontrolada pero con Harry… Todo era diferente; le tenía cariño y él era tan amable y cercano, que no podía evitar tener ganas de besarle. Eso sin contar que me sentía bien siempre que estaba con él, era como si respirase toda la alegría y energía que él desprendía.
Y todas esas pequeñas cosas y detalles me estaban volviendo loca, tal y como ellos.
-Es una larga historia pero… digamos que desde que mi madre murió, deje de ser yo misma. Repetí curso y… me tuve que venir aquí. Desde que os conozco comencé a comer un poco más pero hay algo que no he superado del todo…-levanto la manga de mi camiseta y retiro las pulseras para que vea los pequeños cortes que hay en ella.
-Holly… ¿Por qué haces eso?- me dio un suave beso en la muñeca y me miró suplicante.- Por favor, no lo vuelvas a hacer, por mi.- sonrió levemente y asentí.
-Pero por ti… - imite su sonrisa.
-Siento mucho lo de tu madre; pero me alegro de que te hallamos ayudado. Para que luego digan que no valemos para nada…
-¿Por qué dirán eso?- reí.
Harry se encogió de hombros. Al poco nos quedamos en silencio, que se fue tornando más incomodo a cada segundo que pasaba.
-Y… ¿Qué hay entre tu y Zayn?
Me quedé sin respiración. Esa pregunta era la que no dejaba de rondar por mi cabeza, pero no podía coger el teléfono y llamar a Zayn para decirle: Hola. ¿Estamos juntos o.. somos “buenos amigos”?
Sería penoso.
-Que yo sepa nada. ¿Por?- le miré divertida.
¿Acaso él quería algo conmigo? Sería interesante esa relación, por no decir casi imposible de imaginarse.
-      Dejémoslo en el aire.- me soltó la mano y me dio un suave beso en la mejilla.- Voy a vestirme ahora vengo.

Apenas tardó en bajar las escaleras con la mochila en el hombro.
-Me da que vamos a llegar tarde.
-¿A caso temes que te echen?- me miró socarrón.
-No… Temo que repita otra vez y no pueda ir a la Universidad.
-Buena excusa señorita.
Abrió la puerta de la calle, salió detrás de mí y cerro.

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Holaaaa. Hacía unos días que no subía pero es que estaba muy ocupada con marcel. ¿Habeis visto BSE? Dios tengo un fangirling que no puedo.... ^^
Bueno espero que me comenteis y que sigais leyendo.
¿Qué os parece la nove? Os loveoooo <3

martes, 23 de julio de 2013

Una fiesta para dos.

Al abrir los ojos  vi un parque con pequeñas luces colgando de farola a farola, pero estaban apagadas, y tan solo reflejaban la luz de la luna y la de las farolas. En el fondo del parque se veía un escenario totalmente vacio.

-¿Dónde estamos?- pregunte completamente asombrada.
- Donde tu quieras.- sonrió
-Y donde yo quiera esta...
-En el pueblo de al lado. En una fiesta...
-Para dos.

Aquello sonaba genial; una fiesta para dos. Una realida fuera del mundo, tan solo en nuestras mentes.

Camine por el camino central rodeada de árboles y reflejos, gire sobre mi misma y suspiré. Increible, simplemente increible.
Al terminar el giro note el peso de sus manos sobre mi cintura, que me pusieron frente a él.
Sonrio satisfecho con mi reacción; dejandome llevar, y me acercó mas a él.

-¿Me concedes este baile?-hizo una reberencia.
-¿Pero qué baile..?- dije entre carcajadas.
-Este.- me cogio de la cintura.

Pasé mis manos al rededor de su cuello y lentamente comenzamos a movernos. Derecha, izquierda; delante, atrás...
Apoyé mi cabeza en su hombro y cerré los ojos. Sabía que era egoista, pero deseaba que cada vez que las cosas se torciesen él estubiese allí para consolarme, hacerme reir y sonreir; hacerme sentir especial.

Y aun que me negase, desde que le conocía mi felicidad dependía de él, y... le quería.
Asi que el echo de besarle en la mejilla y tirarle levemente de la oreja al volver a apoyarme, me salió de forma natural.
Zayn se paró y me miró. Su mirada era la que me solía dedicar, pero a la vez había algo en ella que no conseguía advertir.

-Holly no deverías estar conmigo, soy peligroso.
-Mi vida ya es una mierda, no te preocupes...-me separé.
- No Holly, tu vida solo esta en un bache, pero la mía... No vale para nada.
-Eso no es verdad y lo sabes.

Nos quedamos en silencio. Sabía, por su expresión, que estaba sopesando las posibilidades de algo que dudaba llegar a saber.
Finalmente me tendió una mano y se la cogí.

-No es el momento.- me susurró en el oido.

domingo, 21 de julio de 2013

Podríamos huir.

-¿A donde crees que vas?-preguntó serio.
-Yo...yo. ¿Por qué me vigilas todo el rato?

Mi enfado me había hecho estallar; ahora miles de pedaditos de mi se esparcían por el suelo incapaces de recomponerse y... incapaces de enmendar lo que acababan de decir, pues no supusieron mas que un certero golpe de mi padre en mi estómago.
Comencé a dudar de que no estubiese sobrio.

-Niñata como vuelvas a intentar engañarme preocupate un poco mas de quien oye tus conversaciones...

-¡Desde cuando tengo prohibido salir de esta casa!- sabía que no tenía que haber dicho nada mas, pero mi orgullo y el poder de decir la última palabra me podían.

Aunque ese día no me iba a ser concedido el honor.
-¡Desde que te juntas con indeseables, borrachos y drogadictos!- se acercó mas a mi.
-Lo que te jode es que sean como tu. -murmure dandole un empujon y bajando las escaleras.

A los dos segundos tenía la mano en el pomo de la puerta cuando oí un golpe seco y sollozos. No me paré; seguí adelante aun con un agudo dolor en el estómago y unas inmensas ganas de vomitar.

Corrí hasta chocar con Zayn y refugiarme en sus brazos.
-¿Que ha pasado pequeña?

Mis lágrimas se volvieron mas violentas y mi respiración entrecortada. Él me acarició la cabeza y me dió un leve beso en la frente esperando a que yo me tranquilizase.
Cuando lo hice, no fui capaz mas que de suplicarle que me llevase lejos de alli. 

Subimos a la moto y cerré los ojos apollandome en su espalda; y hasta que el se giró y me dijo que ya estábamos no me moví ni abrí los ojos.

viernes, 19 de julio de 2013

La ignorancia es dolorosa, y las preguntas peligrosas.

El mensaje decía:
Principesa-así me había apodado durante la tarde- necesito tu ayuda, ha sido una mala noche. Ya no se que hacer.
En respuesta, un tanto preocupada, escribí:
¿Harry? ¿Qué a pasado? ¿Quieres que nos veamos?
Le di a enviar y apenas pasados unos segundos recibí la contestación.
Si, pero ya mejor mañana; no tenía que haberte despertado. ¿Estarás tranquila? Te prometo que mañana te lo cuento todo.
Le respondí con una carita sonriente y un simple si. Me había dejado con la intriga y dudaba que pudiese volver a dormirme.
En ese momento escuché un ruido fuera de la casa; no era ningún vehículo. Agudicé el oído y reparé en que el sonido provenía de mi ventana.
Me levanté de la cama un tanto confusa y la abrí de par en par.
Alguien abajo, bajo el brazo, con el que iba a lanzar otra piedra más.
-¿Harry?-susurré.
Al principio no obtuve respuesta; pero cuando iba a volver a cerrar la ventana temiendo lo peor, respondió.
-¿Por qué devería ser Harry?- dijo decepcionado Zayn.
Dios. ¿Dónde me había metido?
-Porque me ha mandado un mensaje hace un rato. Espera ahí que bajo...-le supliqué.
Cerré las ventanas y abrí la puerta con cuidado de no hacer ruido; pero cuando fuí a bajar las escaleras me topé con mi padre.
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Este capitulo es para la retrasada, por si no te habías dado cuenta con lo de 'Principesa'. Que se que me vas a rregañar por dejarlo a medias. :)
Se os quiereee xx
                              

miércoles, 17 de julio de 2013

Algo en la oscuridad.

  -No hace falta Zayn. No esta lejos de aquí.
Mentira. Mi casa estaba justo al otro lado, pero haría cualquier cosa por no estar junto a el a solas.
Aun así él insistió, y finalmente no me quedó mas remedio que dejarle que me acompañase hasta casa.

Me volvió a coger de la mano y volvimos sobre nuestros pasos, hasta el parking del instituto donde nos esperaba su reluciente moto negra.
Al principio me negué a subir en ella timorata, pero acabó convenciéndome cuando mi vena irresponsable salió a la luz.

-Agárrate fuerte a mi cintura.- me susurro casi en los labios.
Pasé mis brazos alrededor suyo, y contuve la respiración
-¿No hay casco?
-¿Es que no te gusta el riesgo?- pregunto arrancando la moto.
-No sabes cuanto.- murmure mas para mi que para él.

Noté como sonreía y se relajaba. Salimos del parking cuando me preguntó donde vivía.
-La verdad es que no se... tu gira aquí a la derecha.- le dije.
Soltó un bufido.
-Holly eres la primera persona que conozco que no sabe donde vive.- comento medio riéndose.

Bueno; por lo menos era la primera en algo, me consolé.
Durante el resto del trayecto seguí dándole indicaciones, de donde girar y seguir de frente. Le hice parar al principio de la calle, por si algún casual a mi padre le importaba, no me regañase.

-Lo tengo grabado.- dijo dándose golpecitos en la sien con el dedo índice.
-¿Para que lo quieres recordar?
-Por si algún día me necesitas. Ah sobre eso... la próxima vez no envíes una nota que la lea media clase, manda un mensaje.
-Te recuerdo que no tengo tu número.
-Ya si.- me advirtió.
Tenía razón, durante la tarde habíamos intercambiado nuestros números. Él y Harry parecían muy interesados, pero Louis mas bien parecía molesto.

Esa tarde desde hacía mucho, me había sentido plena; yo misma. Alguien real.
Así que cuando entre a casa, en vez de ir directa a por mi buen amigo el abre cartas; fui hacia la cocina y me hice algo de cena.

Mientras veía la tele (algo realmente aburrido cuando solo ponen a gente cantando, con una cabecera musical realmente insoportable y que no paran de repetir), la puerta se abrió.
Era mi padre, ojeroso y demacrado; pero mi padre. Y lo mejor- por así calificarlo- sin una gota de alcohol fluyendo por su cuerpo.
-Hola hija.- dijo apenas sin mover los labios.
-Hola papá.¿Te encuentras bien?- todavía me tenía que acostumbrar a este trato tan familiar.
-Pues claro que si. Además hoy he encontrado trabajo.-dejo caer.
-¿En serio? ¿Dónde?- pregunte sin acabar de creérmelo.
-Eso todavía es sorpresa.-contestó subiendo las escaleras.-Me voy a dormir.

Al poco apague la tele harta de tanta tontería y me metí en la cama.

4:30

Todavía era de madrugada cuando el móvil me despertó. Tenía un mensaje de...
¿Harry? ¿Qué hacía este enviándome mensajes a estas horas? Bueno daba igual, desbloqueé el móvil y leí el mensaje... 

martes, 16 de julio de 2013

Lo posible se hace realidad.

Segunda Parte

Zayn me había hecho salir del instituto, y ahora me conducía por las laberínticas calles; hasta un descampado fuera de la vista.
Habían arrancado la valla que lo recorría y había en su interior unos chicos sentados en un enorme cilindro de cemento.

- Vamos, te voy a presentar a unos amigos. -dijo tirando de mi.
-Tambien trafican , ¿No?- sabía que la respuesta era obvia, pero necesitaba decirlo en voz alta.
-Si. Pero no por ello pienses que todos mis amigos lo hacen. - respondió con una sonrisa torcida.

-Chicos esta es Holly. Holly los chicos. - dijo haciendo aspavientos con los brazos.
-Yo soy Harry.- dijo uno al tiempo que bajaba de un salto del cilindro y me daba un abrazo.
Le sonrei.
El otro siguió hablando con Zayn.

-¿Que vamos a hacer tio? Si pillan a Niall....
-Tranquilo ,yo me encargo. De todas formas no creo que Penny deje que le pase nada.

Miré a Harry ,que seguía junto a mi, sin entender mucho. Estaba claro que Zayn me tenía que contar muchas cosas.

-Louis esta preocupado por un amigo nuestro; que... tubo un problema.

Asi se llamaba el otro chico; Louis. Le pegaba el nombre. 

-¿Y qué clase de problema era ese?-le murmuré.

-¿Harry que murmuras?- pregunto Louis. 

-¿A caso no puedo hablar con Holly?-contesto hacirndose el ofendido.


Harry comenzo una pelea con el otro chico que acabo haciendo el imbecil por el suelo.                                                        Yo mientras me había quedado mirándolos y no puede evitar dejar escapar una carcajada. 

-¿Y tu de qué te ries?- dijo Zayn sugerente. 

-Nada,nad....- antes de que acabase el segundo 'nada' estaba entre sus brazos dando vueltas por el aire. 

 Viendo que cada ves me reía mas, Zayn me dejo en el suelo pero no tardo en llegar Harry corriendo y cogerme por la cintura y dejarme colgando boca abajo en su espalda.

¿Pero que les había dado conmigo? En ese momento Zayn salió corriendo detras nuestro gritando: 

-¡Eh, para, yo la vi antes! 

Eso me pudo y ya no pude dejar de reir en el resto de tarde, hasta que tube que volver a casa; pues los últimos días mi padre bebía menos y no quería que se diese cuenta de mi retraso. Suficiente que me había saltado la mitad de las clases.

-Bueno chicos, me tengo que ir. Ya nos vemos por ahí.- dije poniendome en pie. 

Louis y Harry se quejaron por lo bajo, pero se despidieron de mi y siguieron hablando de sus tonterías; en cambio Zayn se quedo serio.

-Te acompaño.

lunes, 15 de julio de 2013

Lo posible es imaginable

Primera Parte


Hacia una semana de la última y primera vez que hable con Zayn.
Al día siguiente mi padre no había regresado, apenas note su ausencia; y casi fue mejor asi. Zayn no me volvio a hablar y yo no lo intente.

Mi vida había recaido en la sencillez del olvido; de forma que todo aquello que la gente decía " a mis espaldas" era mera palabrería para mi.
Lo único humano que quedaba en mi interior, eran unas angustiosas ganas de estar junto Zayn, de sentir el roce de su piel sobre mis mejillas y de que me consolase por todo aquello que me había sobrepasado.
Esa sensación me producía escalofrios; pues era estraño necesitar con tanta urgecia a alguien que ni se conoce.

Durante la clase de matemáticas, justo antes del recreo, no fui consciente de que acababa de pasar una nota dirijida a la única persona que poblaba mis pensamientos. Y cuando lo hice, no fui capaz más que de ruborizarme y mirar fijamente mi mesa.
No obtuve respuesta; no la necesitaba. Trate de convencerme.
Al tocar el timbre comencé a recoger mis cosas mientras los demás salian de clase; asi que no reparé en que no estaba sola hasta que al salir una voz junto a mi oido me detubo.

-¿Ya me necesitas?
-Puede que si- murmure sin girarme. No me hacía falta para saber que era él.
- ¿Tan solo quieres hablar?
Asentí sin mucho convencimiento.

-Ven.
Pasó junto a mi y se aferró a mi mano. Me condujo atraves del instituto; en el que por primera vez no oi ni un solo murmullo a mis espaldas. Zayn me miró y yo le sonreí agradecida.
-Ojala fuese asi siempre- le susurré al oido, para que los demás no se enterasen.
-Puede ser posible.

Mi sangre, por tu corazón.

-No necesito tu compasión Zayn; se cuidarme solita. Y ni por algún motivo remoto lloraría por ti. Asi que pierdete.-dije poniéndone en pie.
Era odioso, y maravilloso a la vez. Pues con aquellas palabras me había vuelto loca, y me había hecho odiarle más. Mi excusa : que era un engreido. Y la que la apollaba: dirigía a los camellos del instituto. Era la clase de persona con la que nadie que esperase tener buena fama se juntaría. Y allí había estado yo, dejandome convencer por aquel impócrita.
Bufé y salí de la cafetería. Apenas me quedaban un par de horas para llegar a mi casa; con la ya perdida ilusión de que mi padre no estubiese borracho. De que me preguntase : ¿Qué tal el día cariño? Tu madre estaría orgullosa.
El único problema es que luego me sentiría vagamente culpable, por verme en la obligación de engañarle con un : Claro papá, a sido un día fantástico; y he hechonuevos amigos. Y un cuerno.

Según llegue a casa y retiré la llave de la puerta, me choqué contra el olor del alchol característico de aquel lugar. La única diferencia, es que ahora era sutilmente mas fuerte.
La buena noticia: mi padre ya no estaba allí. Seguramente había decidido seguir com su jornada en el bar de la esquina, o en algún garito de mala muerte.
Deje la mochila sobre mi cama, y saque un par de libros que coloqué sobre un viejo escritorio. Entonces reparé que sobre él, en un ricón reposaba un abre cartas olvidado por el tiempo.
Al principio dude; pero luego no tube reparos en alargar mi mano y aferrarme a él como única salvación.
Lentamente lo aproximé a mi muñeca y apreté con suabidad, por mi mano resbaló una fina linea rojiza. Aprete más fuerte y moví el abre cartas hacía la derecha con un rápido movimiento; provocando que el corte fuese más profundo y la cantidad de sangre mayor.
En otras circustancias, habría deseado poner mi punto y final. Pero no ahora.
Un sobrenatural cansancio me invadió, poselléndome y arrastrando con él todas mis fuerzas y dolor. Me desplome sobre la cama y perdí la noción de mi cuerpo y todo aquello que me rodeaba.





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Holiiiiis :) espero que os halla gustado, ya se que este tercer capitulo es un tanto aburrido, y es mas bien deprimente pero es lo que hay. Dentro de poco se pondrá más emocionante ;)
Bueno lo habitual ; por favor comentar y.... bueno seguir leyendo.
Os quiero bradfor bad girls :3

sábado, 13 de julio de 2013

No llores pequeña

Lunes- tercera semana de instituto- esperaba no morir.
Aquel sitio mas parecía un campus con sus dos enorme patios centrales y los que los rodeaban.

Cruce lo mas rápido que pude el lugar y llegue a mi primera clase de la mañana; habia estado hablando con el profesor los primeros días ( tambien era nuestro tutor) y comprendiendo mi situacion - no del todo bien- habia accedido a dejarme entrar en clase antes de la hora.

Cuando sonó el timbre el aula se comenzo a llenar, y volvi a sentir su mirada sobre mi. Durante las dos semanas anteriores habia aguantado aquello tambien; su constante vigilancia y control a distancia ; empezaba a acostumbrarme.
La verdad es que si veias al chico casi le agradecias el 'acoso'.

Durante los primeros dias se me habian acercado varios tios afreciendome drogas, todo el mumdo me miraba mal y nadie me hablaba. Eso no habia cambiado, pero por lo menos ahora no me las tenía que ver con los traficantes.
Estaba intentando ser la buena alumna que había sido hacia unos años; antes de que mi madre callese enferma, pero me estaba costando horrores. Sin contar con que los profesores daban por hecho que era tonta o algo asi y en la mayoría de las clases ni me miraban.

Al salir al recreo, fui hacia la cafetería. Estaba apenas vacía; en realidad estaba así todos los días y la verdad es que no acababa de entender por qué, pero no pensaba preguntar. Aquel era mi refugio del resto de gente, que me resultaba odiosamente insoportable.

-Hey, ¿Qué haces aquí?-  dijo una voz a mi espalda.
Me gire y me encontré con el chico de clase que no me quitaba los ojos de encima.
-¿Comer?- conteste atonita, mas como si él fuese imbecil.
Le deje atrás y me fui hacia mi mesa habitual. Me alcanzo.
-Zayn y tu eres Holly ¿no?
-Ajá.- me sente en la mesa y me lleve una patata frita a la boca.
-No creo que devieras comer eso, ni venir aqui.-sentenció.

-Y eso se debe a que...- le tenté
-A que aquí es donde venden la mercancía.
- ¿Y tambien se las venden a las de la cafetería?- pregunté sin acabar de creermelo.
Zayn asintió.
- ¿Entonces que haces tu aquí?
El me miró sin creerse mucho que le preguntase eso. Entonces caí...
-Soy... digamos el jefe.
Dios, y pensar que estaba intando tener buena fama...

-Hey pequeña, no llores. No te voy a hacer nada.- dijo con un tono de preocupación.

Me retiró con el pulgar una lágrima que rodaba por mi mejilla, en la que yo ni siquiera había reparado.


viernes, 12 de julio de 2013

Introducción

Soy Holly, tengo dieciocho años y lo peor que me podía haber pasado; lo inimaginable... Me ocurrió. Hice todo lo que pude, pero era inevitable. Mi madre murió hace un año, me tube que mudar con mi padre ( que para mi desgracia), es un completo borracho, que vive en una pequeña y destartalada casa en las afueras de Bradford.
Mis padres se habían separado cuando yo era a penas una niña, y aquel cambio supuso un golpe duro para mi conciencia y mi cuerpo.
Comencé a dejar de comer y cuando las cosas me sobrepasaban me hacía pequeños cortes para que nadie se diese cuenta. Aun que aquella prevención era inecesaria, pues nadie en aquel lugar me conocía ni quería hacerlo.

Cuando el verano se acabó, yo no era ni un vago reflejo de lo que un día había sido. Podríamos decir que no me ayudo mucho la situación para encajar en el lugar, salvo que acabé encajando y descubriendo algo que iba mucho más allá de las espectativas y de lo que se conocía a simple vista.
Lo que probablemente había estado esperando toda mi vida y ahora podía tener.
Pero aquellas cosas había que cuidarlas con dolor, sudor, y lágrimas. Pero la pasión y el amor eran sinónimo y elemento de todas ellas.

A sí que aquí esta la historia de mi vida. A veces enternecedora y casí irrealista y otras veces tan brutal y realista que te daba una vuelta el corazón. Pero la paz tambien reinaba en ella; y aquellos eran los momentos más aburridos y desesperados que podía encontrar allá donde fuese.